Porque Vélez, claramente un equipazo, le ganó de visitante a un Huracán anteúltimo en la tabla y en zona de Promoción. Partido intenso. Pero a puertas cerradas. Estadio vacío. Se escuchaban los celulares, las protestas de jugadores, y el eco de los gritos técnicos.
En el Amalfitani, los hinchas del Fortín deliraban frente a una campo de juego despoblado y una pantalla gigante, mientras su equipazo ganaba y reventaba al Globo. Después tuvieron que esperar dos horas, hasta que jugara Lanús con Argentinos, a ver si daban la vuelta o bancaban una semana más.
En el medio fue el turno del irreconocible River, que no pudo con el Pincha (y hasta zafó, se diría). Terminó 1-1, y volvió a depender del resto. Dejó una imagen preocupante, y cierra de local con el Granate.
De los rivales en el descenso habían ganado Arsenal (1-0 a Colón), All Boys (1-0 a Gimnasia) y Quilmes (2-0 a San Lorenzo). Mientras que Olimpo empató (1-1 con el colero Ñuls) lo mismo que Tigre (0-0 con el Rojo, ya fuera de peligro; lo vi: partido horrible).
Lanús en su cancha fue con todo, pero Argentinos (lucido el arquero Ojeda) lo vacunó, le ganó 1-0 y desató el delirio de Liniers. Los jugadores en la Villa Olímpica y la gente esperándolos en el estadio y en las calles.
Aunque lo más emotivo de la fecha fue la despedida de la Bombonera a Martín Palermo.
Boca, pensando en la Sudamericana enfrentaba a Banfield, volvía Román y el goleador esperaba convertir uno más para superar al choto de Sanfilipo. En la cancha estaba el Diego con Benjamín. La fiesta había empezado más temprano: una caravana acompañó al Nueve desde el hotel hasta el estadio. Era como un partido despedida pero por los puntos. Martín tuvo una casaca especial con el 9 y su nombre en dorado; sus compañeros, un brazalete más informativo que cariñoso: 12-6-2011 / Se va Palermo. El referí, Toia, se lesionó a las 15' pero no quiso perdérsela y esperó hasta el entretiempo para pedir el cambio, y dejarle el lugar a un pibe que debutaba en primera. Boca arrancó mejor en un partido parejo: todos querían el gol de Martín. Pero se puso en ventaja con Colazo, pero hacia el final Luchetti, que a juzgar por su piyama estaría medio dormido, se mandó una cagadita: lo anticiparon en un centro y el cabezazo terminó en la red.
El partido terminó 1-1, con Boca sin clasificar aún, pero siguió la fiesta, con algo de cumpleaños de 15. Conducía Pergolini, le mostraron a Martín unos videos para hacerlo llorar, le pusieron una capa de superhéroe, lo hicieron dar una vuelta de saludo a las tribunas y hasta le regalaron un arco. Fuego artificiales, música de película.Todo emoción, lágrimas y espasmos del pueblo bostero y, parece ser, buena parte de los argentinos. Palermo es de Estudiantes.
Todavía queda una fecha para ver qué pasa con las 2 plazas que quedan para la Sudamericana (entre Arsenal, Argentinos, Racing, Boca, All Boys y River), la Promoción y los descensos (entre River, Olimpo, Tigre, Huracán, Gimnasia y Quilmes).
Por lo pronto, felicidades al Tigre Gareca y su equipazo campeón.
