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jueves, 15 de octubre de 2009

Divina justicia, corazón contento

Por Daniel A. Liñares.

¿Es justo que Argentina esté dentro del mundial? A quién de nosotros le importa eso ahora, ¿no?
Nosotros nos lo merecíamos, por futboleros y porque, estadísticamente, al tener mayor cantidad de habitantes nuestro país que Ecuador y Uruguay, hoy en el mundo hay más gente feliz. Pero anoche, durante el partido, quedó claro que, al menos un par de jugadores, no lo merecían.
Messi no se lo merecía. Me dicen que hay que verlo jugar en el fútbol europeo; yo digo que en el fútbol europeo triunfa cualquiera que no tenga corazón. Las eliminatorias no deberíamos jugarlas con jugadores extranjeros en nuestra selección, conviene poner jugadores que conozcan el paño del fútbol sudamericano. Un jugador que no te canta el himno, ¡y que no festeja los goles de su propio equipo si no los convierte él!, una persona con ese egoísmo no sólo la quiero fuera de la selección de mi país, si no también en el fútbol europeo, que no miro ni me gusta. Que se siga haciendo millonario lejos de nosotros.
Maradona sí se lo merecía. Porque es él, porque es Maradona. Así de simple. Y porque el Barba le dio la posibilidad de bastardear a esas moscas en nuestros oídos que son los periodistas deportivos. Esa es la mayor de las justicias que se dieron anoche. Y estuvo divina.
De los últimos mundiales, en los que llegamos como serios candidatos al título, peor nos iba; mientras que Brasil, entrando por la puerta de atrás al mundial y jugando un fútbol pobre la primera fase, salía múltiple campeón.
Esta vez, como en el ’85, como en el ’93, los que entramos por la puerta de atrás somos nosotros. Diego dice que sabe cómo cagar un mundial. ¿Tendrá que ver con esto, con no brillar, con no destacarse en la previa, como cuando uno juega a las bolitas y el primer partido va para atrás para la partida siguiente jugarla por la bolita?

Y chupe, chupe, chupe, no deje de chupar...

por Fernando Aíta

Algunas observaciones después de Argentina - Uruguay: 1- Vamos a jugar el Mundial 2010; casi seguro nos toca la Zona de la Muerte. 2- Maradona es más bilardista que Bilardo (cuya aparición con capucha en la boca del túnel refuerza el misticismo de este equipo): arrancamos con cuatro marcadores centrales, Jonás de 4 adelantado, doble 5 Verón y Masche, yendo y viniendo Di María, arriba Higuaín y Messi (inadvertido). 3- Los cambios fueron consecuentes: Monzón por Di María para sumar un 3 a la defensa, Bolatti (otro ingresante que mete el gol de la victoria) por el Pipita para conseguir el triple 5, y Tévez por Messi por nacionalismo. 4- La Selección ganó en el Centenario de Montevideo después de veintipico de años, y suma dos triunfos consecutivos (tres contando el amistoso con Ghana). 5- Jugamos espantosamente (con inteligencia y coraje, se dijo después) contra un rival tan malo como nosotros. 6- Messi no canta el himno ni festeja los goles (que no mete él): no hace falta que gane un partido él solo, pero en 80 minutos podría parar la pelota y dar bien un pase, demostrar que si no tiene sangre por lo menos toma mucho gueitoréi, o hacer un poquito de banco. 7- Los jugadores cantaron contra los periodistas, justo antes de hacer las notas desde el campo de juego: Verón es el modelo de serenidad y juicio, así como Bielsa es el modelo de buen profesional y ciudadano (felicitaciones, Marcelo). 8- El enojo de Diego se interpreta como otro exabrupto del poder del gobierno: se tienden analogías recurrentes entre lo que pasa en "otros ámbitos de la realidad del país" y la Selección Nacional. 9- A los periodistas los seduce la forma fálica de los micrófonos y no tienen capacidad de autocrítica. 10- Ahora parece que habrá tiempo de trabajar con calma para llegar de la mejor forma a la Copa del Mundo, y si Diego mantiene su relación tan fluída con ese misterioso sujeto apodado El Barba, tenemos chances de llegar muy lejos.


Mural en Bv. Oroño a la entrada de Rosario.

martes, 8 de septiembre de 2009

Maradona es el técnico de la Selección Nacional

Comienza a cuestionarse con cierto fervor la figura de Maradona como técnico.
El exitismo en el pensamiento/sentimiento futbolístico es un elemento de primer orden. Ese exitismo que hace sólo unos meses nos hizo sentir que el Diego, por sus logros deportivos, tenía que ser el técnico de la Selección, ese mismo exitismo nos lleva hoy a señalarlo como responsable de las derrotas del selectivo nacional.
Que reconvoque a Verón, es injuriante para mi discutible sentir futbolero. Que la cosa loca con Román, ni hablar.
Pero lo que no debemos perder de vista es que Maradona, Diego Armando Maradona, realmente merecía y merece —pero no sé si volverá a merecer, como le pasó al Coco— el puesto de Director Técnico de la Selección Nacional, por todo lo que nos dio. Por todo lo que nos dio y por todo lo que le sacamos. Si el decidió tomar su chance de dirigir el seleccionado con una ínfima experiencia previa como técnico, es decisión suya. El eligió que era ahora y nosotros debemos —le debemos— bancarlo. Hasta las últimas consecuencias. (Con Basile también teníamos que haber hecho eso, también se lo debíamos, pero bueno...)
Además quizá por algo eligió que sea así, que sea en este momento... Quizá si hubiese tenido más trayectoria como técnico ni siquiera...

domingo, 7 de junio de 2009

En manos de dios

por Mariano Fiszman

Pasamos de tener la mano de dios a estar en manos de dios.
El miércoles con Ecuador podemos ganar sufriendo, aguantar un cero a cero triste o perder sin atenuantes recibiendo más puñaladas. Es lo más probable.
Podemos quedarnos afuera del mundial. Podemos tener que ir al repechaje.
Por eso celebró que hayamos ganado ayer, era lo más importante. Díganme burro, pero me acuerdo que para el 86 clasificamos en el último minuto contra Perú. Y que para el 2002 clasificamos cinco fechas antes y nos volvimos en primera rueda.
Meterse y esperar que allá se arme el equipo.
Y ahí, como ahora, encomendarnos a dios.

Un mundial

por Mariano Mancuso

Vi el partido ayer, qué porquería. La verdad es que la selección juega horrible, a nada. Lo digo triste, no enérgico ni vehemente, sólo triste, tranquilo, algo raro en mí. Me da bronca ver y disfrutar de jugadores exquisitos, dotados, técnicos, como ver a Federer jugar, con esa perfección de movimientos que sorprende, que emociona, que hace volver a uno a sensaciones infantiles, de ese calibre, así de soprendentes. Pero no, no pasa, no lo logran, no lo logramos.

Por momentos se los ve con ganas, Carlitos corre todas, el Kun tiene picardía, y Messi es diferente, está a otro nivel, así se presentan, con ganas de llegar a eso, pero no sale, no les sale. Es un garrón que no les salga...porque la verdad es que hay muchos como yo (y sé que los hay), que creen, fervientemente, que esta selección nos puede dar una linda alegría, una de esas que varios de nosotros vivimos de chicos, sin entender del todo lo que realmente estaba pasando y esa misma que hoy, disfrutaríamos de una manera sublime, superior. Tengo tantas ganas de que esto pase, que la sensación sobrepasa a la realidad, y entonces, casi pierdo noción de los nombres, y sólo creo que voy a poder vivir salir campeón de un mundial de fútbol porque llegué a una edad en la que creo que lo disfrutaría al maximo.

Ya veo, imagino los estadios, los himnos, las casacas y equipos nuevos, todo lindo, todo resplandeciente, todo llamativo. Ver a los muchachos cantar el himno, y que te agarre esa picazón en la piel. Rebotes, pases mal dados, patadas, y discusiones de gallitos, a la orden del día, del momento. Pero la casaca de Francia ¡¡está bueníiiisiiima!! Y qué linda la de Ucrania... yo me la compro. La fija, el batacazo. La revelación, la demostración. Todo eso es lindo, por eso es que sigo pensando que vamos a llegar, a clasificar, y a llegar lejos, no sé cuanto, pero lejos. Porque yo...yo quiero vivir un mundial así... consciente.

lunes, 20 de octubre de 2008

Tiempo de cambios

por Fenando Aíta

Hace una semana se fue Borghi de Independiente. Había llegado pregonando el juego bonito, el ir a buscar el arco rival, libertad para los creativos, arriesgar. Después de una campaña pobre, caracterizada por la mezquindad de sus planteos y sus cambios, y un juego desabrido, dio un paso al costado. Ojalá que en el futuro le vaya mejor y sea fiel a lo que se le escapa de los labios.
Este fin de semana dirigió Santoro (que ya tendría que haberse quedado como DT después de alguno de sus interinatos. Paréntesis: qué recibimiento el de la hichada de Central a Madelón, a quien los dirigentes echaron inexplicablemente después de salvarlos del descenso). Con los mismo jugadores (que ya conocía, aunque privilegió a pibes salidos de las inferiores: Calello, Caracoche, Fredes, Rodríguez y Ríos) y un esquema similar, Pepé logró cambiar la actitud: el equipo salió a presionar, atacó, metió y el Gordo Núñez metió dos golazos. (Colón descontó de penal).
Esta semana, después de no encontrarle la vuelta al juego y de que no se dieran los resultados, se fue El Coco (rumores igual que en Independiente: los jugadores están más preocupados por cogerse modelos que por jugar). Gracias, Coco, por todo, es un buen momento para abrirse porque el reemplazante tiene todo el verano para laburar.
Ahora: ¿A quién se le había ocurrido que Simeone podía dirigir a La Selección? Claramente una campaña de representantes y periodistas para instalarlo como candidato. Tarde o temprano el Cholo será el técnico: mejor tarde (me remite al menemismo a la selección de Mascardi que condujeron Passarela y Bielsa, diez años de no poder disfrutar ni del juego ni de los resultados ni de la Copa América). Nadie le resta mérito por lo de Estudiantes, pero ayer en el Superclásico, Boca nos hizo un favor a todos los argentinos: River perdió de local con uno más y quedó en el fondo de la tabla (junto a Central con 8, a 17 de la punta). (El equipo de Simeone tiene los mismos problemas que se le achacaron al Coco). Y Román demostró por qué es tan grande: se puso el equipo al hombro y la pelota bajo el botín.

Russo, con San Lorenzo primero y contundente (8 ganados -6 al hilo-, 1 empate, 1 perdido) más allá del resultadismo, está demostrando que sabe conducir un plantel numeroso y que tiene una idea de juego definida: con altibajos, San Lorenzo juega bien a la pelota (San Matín de Tucumán también). Puede que en el futuro sea un buen candidato para la celeste y blanca.
Pero ¿qué duda cabe de que Batista se ganó el derecho a ser el sucesor de Basile?

Primero: ganó la medalla de oro en Beijing (lo único, además de ser un gran profesional, que pueden decir los partidarios de Bielsa, tan reivindicado después del triunfo contundente de Chile). Pero Batista no carga con una histórica eliminación del mundial en primera ronda.
Segundo: Batista ganó las Olimpíadas con un plantel muy parecido al que viene peleando las eliminatorias, con la renovación generacional que impone el sub-23 (Monzón, Zabaleta, Pareja, Garay, Di María, Romero, etc.), y que muchos reclaman. O sea, conoce a los jugadores; no es empezar de cero.
Tercero: el Checho (campeón del mundo, por malo que fuera) ganó las olimpíadas jugando al fútbol, con huevos y toque, sabiendo a qué jugaba, y con Riquelme y Messi, Gago y Mascherano, juntos.

Que Maradona lo acompañe a todas partes (lo mismo que Bochini, dentro de la cancha todo, pero como técnicos...), Bianchi que vuelva a dirigir y demostrar que es un ganador, Ramón Díaz (gran motivador y ganador) que se dedique a los negocios, y Bilardo que siga como periodista que cada vez le sale mejor.

Ojalá Batista pueda repetir lo que ya demostró.

jueves, 16 de octubre de 2008

Argentina-Chile / Eliminatorias Mundial 2010

de Federico Merea

El himno, los países, la antropomorfización de los estados.
En este marco chauvinista me dicen que los chilenos tienen complejo de superioridad con los peruanos y de inferioridad con los argentinos.
En fútbol la estadística le da sustento a este concepto. Chile jugó con Argentina 78 partidos, ganó 6, empató 21, perdió 51, hizo 64 goles, recibió 167, diferencia negativa de 103, goles a favor promedio 0,82, en contra 2,14, rendimiento 16,66%.
Con Perú jugó 69, ganó 35, empató 14, perdió 20, le hizo 105, se comió 91, diferencia positiva de 14, goles a favor promedio 1,52, en contra 1,32, rendimiento 57,49%.

Bielsa es el DT argentino de Chile, es imposible imaginar un DT chileno de Argentina.
El Coco arma un planteo que podría ser interesante pero me suena más bien amarrete. Para 4 defensores, un triple 5 (Ledesma, Cambiasso, Mascherano), 2 enganches (El Kun, Messi), y un 9 “referente de area” Milito. El Coco va a declarar luego que puso 3 delanteros lo cual no es cierto.

Los argentinos saludan a Bielsa.
Comienza el partido.
Quite de Ledesma.
Chocan cabezas Burdisso y Mark Gonzalez: drama. Ambos dejan el campo a los 18´.
La mona Jiménez en la tribuna.
Matías Fernández inventa un foul, patea el tiro libre y la bola pasa cerca.
¡Vamo ahí! (Quiero ganarle a los chilenos.)
Displicencia, desdén, pase de Messi.
Gol de Chile: Orellana a los 35´.
Luego del gol se siente a Milito más solo aún.
Quiero gritar. La selección no ilusiona. Tengo un buen día, no dependo sólo del triunfo. Si perdemos ni me enrosco. (En el segundo lo damos vuelta.)
Fin del primer tiempo. Malo, aburrido. La selección no juega a nada.

Segundo tiempo.
El buzo de Bielsa dice “CHILE”.
Bergessio. Sand. Ilusión. Nada.
Hay que empezar a enojarse.
0-1.
Primer triunfo de Chile por eliminatorias contra Argentina.
Festejos trasandinos.
Renuncia Basile con posterior puterío.

lunes, 13 de octubre de 2008

Argentina II - Uruguay I

Por Fabián Preciado

El triunfo, un logro que tranquiliza.
Sin dudas, si algo se esperaba de la selección era que el sábado ganara. Por supuesto que jugara bien, pero por sobre todo lo demás que ganara.
La cancha no está llena y Riquelme no canta el himno. Los championes de Abreu son horribles.
El partido empezó con dos situaciones que la mayoría no esperaba: Uruguay presionando y el Coco Basile prestándole atención al partido y dando indicaciones.
Sin embargo, a los seis minutos, Argentina se pudo poner en ventaja gracias a un gol raro: habilitación del militante PRO que dirigía el partido, centro de Riquelme y gol de Messi que muestra la remera de festejos de gol más fea que vi en mi vida.
Esta jugada condicionó el resto del partido, porque a partir de ahí Argentina pasó a ganar 1 a 0: no es lo mismo ganar 1 a 0 que ir empatando.
Unos minutos después, creo que a los doce, centro de Carlitos Tévez, tiro de Cambiasso que el palo devuelve al punto del penal, donde la agarra el Kun Agüero que venía corriendo. Gol. Dos a Cero. Está jugada condicionó todavía más el partido porque no es lo mismo ir ganando 2 a 0, que 1 a 0.
El primer tiempo se siguió jugando como desde el inicio, bajo un cielo gris oscuro que regaba el césped del monumental con una lluvia intermitente y fría. Basile seguía dando indicaciones.
Pasaron muchas cosas. Alguna jugada de Heinze que me hizo vibrar de la emoción, una escapada del Pupi. No mucho más. Menos mal que el partido se jugó un sábado a la tarde y uno tenía mejores cosas que hacer.
Antes de ir a descansar, Lugano metió un gol para Uruguay. El partido ya estaba 2 a 1 pero esto no condicionó a casi nadie, solo a los jugadores uruguayos que pensaron que lo podrían empatar. No way. Este Uruguay es malísimo, sus 11 jugadores son malos. Sin Forlán, este equipo solamente le pueden meter un gol a nuestra selección. Pero solo uno.
El relator habla del seleccionado oriental y yo pienso, por lo mal que juegan al fútbol, que deben ser indonesios o taiwaneses. Nunca rioplatenses.
En el segundo tiempo, a los 11 minutos, se cortó la luz en lo de Charly (así se llama, no?). La electricidad volvió tres minutos antes de que finalizara el partido, que siguió movidito y hasta tuvo un par de amagues de pelea.
Una suerte, justo para escuchar a Mascherano que contó más o menos lo que pasó desde que se cortó la luz. No le entendí nada a Mascherano.

domingo, 7 de septiembre de 2008

Paraguayos eran los de antes

por Fabián Preciado

Claramente, ayer hubo un solo equipo con vocación ganadora en el Monumental. Que haya jugado mal, que no le haya encontrado la vuelta al partido, y que resulte inexplicable la presencia de algunos jugadores, es otra cosa, pero el conjunto albiceleste fue el único que apostó a ganar el partido. Porque además, era lo que tenía que hacer: por lo que manda la historia, por la localía, y porque ganando alcanzaba la punta.

De Paraguay, muy poco. Sorprende ver a un equipo del Tata Martino que juege con esa displicencia. En el primer tiempo tuvo todo para ganarlo y no lo hizo. En el complemento, directamente no pateó al arco.

Una a favor del visitante: Argentina puso en la cancha (y en el banco) lo mejor que tiene (a pesar de Heinze, Zanetti y el Cata Díaz). Paraguay no. Las ausencias de Cabañas y Santa Cruz se sintieron y además evidenciaron la falta de recambio que tienen los guaraníes: Tacuara Cardozo nunca rindió en la selección y Haedo Valdez, bueno... menos mal que jugó Haedo Valdéz.

El equipo de Basile volvió a mostrar lo que ya conocemos: poco entendimiento entre un grupo de jugadores que no saben interpretarse dentro de la cancha (el gol de Paraguay es la máxima expresión de esta realidad) y entonces todo pasa a depender de lo que cada uno haga por su cuenta.

El problema es que la cosa se complica si Riquelme, muy impreciso, tiene una mala tarde; si Messi está cansado; si los defensores no conversan entre ellos, y si a Carlitos Tévez se le sale la cadena. (Separata: Parece que Tévez se comió eso de que "en tu club podés jugar de una manera pero en la Seleció tenés que dejar todo".)

Una pena, y menos mal que estaba el Kun Agüero (que con Messi parece entenderse muy bien) en el banco, porque sino todo hubiese sido peor.

En síntesis, un partido malo que se pudo haber ganado como perdido. Ahora quedan un par de días para que el Coco les hablé a los muchachos y se pongan a laburar en serio. En Lima hay que jugar bien y ganar. No queda margen para otra cosa.

lunes, 16 de junio de 2008

Arg 1 Ecu 1

Mucha expectativa: Agüero, Messi y Riquelme juntos. Los medios piden brillo. Brasil cayó en Paraguay 2 a 0 y mantiene la punta. Ecuador viene a defenderse: hay que golear para seguir arriba y llegar a bien a Belo Horizonte.
Entradas agotadas. Lo veo en casa. Arranca el partido y el que aprieta arriba es el visitante. Pasan un par de minutos sin emociones. Los comentarios suman intrascendencia y las publicidades son lo más eficaz de la cancha.
Si el dolor aparece / no habrá victoria definitiva / para ningún argentino...
Un gol en el báner. Mañana, Patito feo.
Arg 0 Ecu 0 1T 35:13, 14, 15, 16... Cómo tardan en mover las pelotas paradas.
Budge, Fiorito. Primero River, 2010 FIFA WORLD CUP QUALIFYERS.
Verón... toca para Mascherano, Zanetti, sube Maxi por izquierda, toca atrás para Heinze. El partido está más trabado que el conflicto con el campo. Mientras haya un pobre en la patria...
El que sale es el arquero Cevallos, devuelve Burdisso de cabeza. Los carteles luminosos me dan ganas de tomar coca. Queda todo el segundo tiempo por delante.
El público grita poco. No hay que jugar más en el monumental: es una heladera; la hichada tendría que cantar los 90' minutos aunque salga este bodrio. Que se sienta la localía. Además el campo de juego está medio pelado y lleno de pozos, y si vamos a tratar de tocarla... bueh.
En la tanda tenés una cámara subjetiva con imagen de videojuego y caras de jugadores estrella, y me pregunto si el partido -el fútbol- por tele no es o será como... El señor de los anillos... hecho por computadora... Por amor a vos.
Brasil vs. Argentina, lo promocionan como una batalla, con toda la mala onda posible, imágenes de pierna fuerte, patadas, planchas, codazos... armaduras. YPF habla en primera del plural.
Entra Gago por Maxi Rodríguz. Wilde, Quilmes, las banderas y los hinchas oficiales de la selección. Demichelis peina para el Pato. Sigue sin pasar nada.
Arg 0 Ecu 0 2t 12:58, 59; 13:00.
Entra Cruz por Masche, lesionado, y tiene dos de peligro.
De pronto tres toque locos y lindos, taco de Tenorio y un balazo de Urrutía: ni la viste, Pato... Arg 0 Ecu 1, menos mal si no no reaccionábamos más.
A Demichelis lo amonestan y se pierde el partido con la verdeamarela (chau a nuestro hombre de confianza).
El esfuerzo y corazón / en cada partido / esa es nuestra marca / la tarjeta de crédito...
A los 89' va Palacio por Verón, golpeado. Y recién a los 93', Cruz, bajás de cabeza, al borde del área grande, un pelotazo del Pato. Agüero la peina y te deja, Rodrigo, mano a mano con el arquero: tu primer gol en la Selección.
Rescatamos un punto y salvamos una racha invicta de local. Nada más. Un frío de locos, papás decepcionados.

Fernando Aíta

lunes, 9 de junio de 2008

Pasión de multitudes, por Mariano Fiszman

Tengo turistas brasileros en casa. Hablamos de fútbol. El miércoles vimos Boca Fluminense. Al final me miraban con cara sincera de qué lástima, eh. Qué mala suerte. Justo ese rebote, ese tiro libre ahí. Pero jugaron bien, jugaron bien, como una palmadita en la espalda de un familiar del muerto. Por suerte llegó el domingo. Volvíamos de pasear escuchando el partido de River en el auto cuando terminó. Empecé a alabar la gran historia de triunfos del Millo. Por el carril de la derecha pasó un loco tocando bocina. Levantamos las manos. El viaje era largo, pero ese fue el único asomo de festejo que vimos en toda la noche. Las calles siguieron frías, calladas y cada vez más oscuras. Antes de tratar de explicar lo inexplicable me los llevé a una pizzería bien porteña para ver el partido de la Selección. Fugazzeta y Fainá. Messi, Agüero y Mascherano. ¿Querés fútbol? Ahora vas a ver fútbol. Pero no. Comimos bien, gracias. En una mesa a nuestras espaldas un padre y dos hijos, los tres con el mismo buzo rojo de River, eran el único testimonio viviente de nuestra gran pasión popular. Cuando nos levantábamos para irnos, el gallego agarró el control remoto atrás del mostrador y puso Fútbol de primera. Apuré la salida. La calle estaba más callada y más fría. Yo iba pensando en el Cani y en Diego. Si se pudiera elegir con qué soñar, anoche los habría elegido a ellos. Después entramos a casa y cada uno se fue a su pieza. No sé si los brasileros pusieron la tele para ver los goles. Yo me acosté temprano. Enterré la cabeza en la espuma. No soñé nada.