domingo, 29 de mayo de 2011

Dale campeón



"¿Hay un goce más dulce que ver a todo un pueblo entregarse a la alegría un día de fiesta, y a todos los corazones abrirse a los rayos expansivos del placer que pasa rápido, pero con intensidad, a través de las nubes de la vida?"

Jean Jacques Rousseau,
1712-1778.

lunes, 2 de mayo de 2011

Fútbol y medios

Entre el fútbol y yo están los medios.
Hace rato que no juego a la pelota.

Y lo que sucede es esto, por ejemplo: el clasico de Avellaneda me encuentra en Rosario. Intento seguir el segundo tiempo desde la página web de Canal 7. La imagen zafa pero el audio está raro.



Pruebo ver la pantalla y prender la radio. La antena está rota así que no tengo AM. Y la única FM que encuentro transmitiendo el partido se escucha así.



Ahora en casa. Antes con Fibertel podía desenchufar el cable que entraba al módem, meterlo en la tele y ver cable pipí cucú. Pero desde que me reconecté, con el nuevo tendido, sólo banda ancha. Así que volví al aire. Tengo un 21'' pantalla plana... con antena retráctil. Y este clásico River-Racing se ve así.



Por lo menos el fútbol sigue teniendo mucho de imaginación.

martes, 8 de febrero de 2011

La picó

De aquella definición contra Ghana queda el preciso recuerdo: “cuando Abreu la picó”. Hace poco lo escuché contado por su propia voz. Cómo le anticipó a los compañeros que la iba a picar en el último penal. La cara de terror de los compañeros. Cómo le dijo “tranquilo Maestro” a un Óscar Washington Tabárez Silva también espantado por el pronóstico. Y cómo el míster cerró el cuento diciendo “el hijo de puta la picó”.

Sus anécdotas son siempre desopilantes. Un cronista al final de un partido en el que hizo un gol de cabeza lo chicaneó para ver quién era mejor cabeceador, si él o Palermo. Él dijo que Palermo era mejor. El cronista repreguntó: ¿y vos en que sos mejor? Se tomó una breve pausa mirando al horizonte y le soltó: “Haciendo asados; haciendo asados lo mato”.

Washington Sebastián Abreu Gallo lo hizo otra vez. Para ser preciso, dos veces en tres minutos. Jugaban su Botafogo contra Fluminense, clásico por el campeonato brasileño, no un partidito cualquiera. 2 a 1 abajo, penal a favor a los 6 del segundo. La pica, el arquero se queda paradito, la embolsa fácil y lo humilla. Tres minutos después, nuevo penal a favor. Lo pide, y ¿qué hace?: la vuelve a picar, esta vez más esquinado. Gol y empate. Gestualidad señalando los huevos que tiene. Luego, además, terminan ganando 3 a 2.

Que se roba el protagonismo es evidente, que se sale de lo común -no en vano es apodado “El loco”- también. Como espectador siempre lo veo buena onda, con picardía rioplatense, con seriedad uruguaya, si se me permite el análisis superficial. Creo que la cosa va más allá. Y en este caso ni siquiera puede ser denunciado de ineficaz, en una virtual critica bilardística anti menottiana, y por extensión tiki-tikiana cappística, y aún considerándolas falsas dicotomías, porque hay algo más inapelable: tanto a Ghana como a Fluminense le ganaron. De hecho, una de las respuestas de Abreu al cronista que con timidez lo cuestionó luego del partido fue “¿entró o no entró? “

Es quizá una cuestión de estilo. En tenis, por ejemplo, y salvando las distancias, un Fabrice “El mago” Santoro, que descoloca con su juego distinto. A veces pueden rozar la mera exhibición tribunera, como un globetrotter, o esos dos chabones, franceses o belgas o algo así que juegan al ping-pong en joda, y también eso puede tener su interés. Pero no, estos juegan por los puntos, y muchas veces ganan. Tipos que hacen otra cosa, sin olvidarse que juegan para ganar. Si bien con otros ribetes, ineludible es la referencia al escorpión de Higuita, un movimiento personalísimo de distinción, con cierto sello, llamémoslo poético, que subvierte los valores. Aunque la racionalidad grita “arriesgás al pedo”, el cómo nos hipnotiza, de algún modo se come al qué. Acá, sin olvidarnos del resultado, triunfa la forma y el caso es que, quiero repetirlo una vez más: la picó.

Federico Merea

domingo, 14 de noviembre de 2010

Los mellizos

por Mariano Fiszman


treinta de octubre nacieron los Soriano

de mil nueve ochenta y tres ultimo año

que Atlanta ascendió a la A

hicieron inferiores

en General Paz Juniors juntos

como cuando crecían adentro

de la pelota que la madre se robó

en dos mil cuatro Alfredo Abel fue transferido

a Newell’s Old Boys de Laguna Larga Córdoba

Carlos Andrés se quedó solo en General

Paz Juniors vino a Atlanta

fue el goleador del equipo

Belgrano lo compró

y a Atlanta vino Alfredo Abel

fue el goleador del equipo

Belgrano lo compró -no comparten

ningún partido oficial

a Andrés lo venden a Ecuador

a Deportivo Cuenca a Éspoli Abel

volvió a General Paz Juniors solo

jugó en Luján

de Cuyo en Racing

de Córdoba y bajó a

Buenos Aires a

Social Español Andrés

volvió a Belgrano

volvió a Atlanta

fue el goleador del equipo

-tres veces hace tres goles y es figura

en dos mil diez el club compra a su hermano

para que jueguen juntos

vuelva a ser

treinta de octubre y lo festejen con un gol

dos muñequitos de torta

prendida fuego la cabeza hasta los hombros


viernes, 10 de septiembre de 2010