viernes, 17 de julio de 2009

La Plata, la plata y otros favoritismos

por Alejandro Güerri

En una misma semana, los dos equipos de La Plata vivieron la agonía y la gloria. En la medición de logros, lo de Estudiantes gana por afano: dio vuelta un resultado de visitante, dejó sin nada a los brazucas, abarca un continente. No vi lo de Gimnasia pero por lo que leí y me contaron, salvarse así del descenso tiene algo heroico. Dos apuntes más: me sorprendió la faceta líder místico de Sabella, su calma y coherencia para responderle a un exaltado Tití. La otra es la dedicatoria de Verón: después de agradecer a sus familiares y amigos, siguió enumerando: “a los que me quieren, a los que no me quieren”.

“¿Por qué diversos motivos uno elige entre dos equipos de los cuáles no es hincha?”, preguntó Fede en Hincha del Fútbol y llegué a esto:
1 - Si el partido es entre equipos que no me importan (de otras ligas, de divisiones que no son la A), me hago hincha del más débil.
2 - Si el partido es entre equipos por los que tengo algún sentimiento, hincho por el quiero más.
3 - Si el partido lo juegan equipos que me dan lo mismo, pero el resultado incide en la suerte de mi equipo, hincho por el que me conviene que gane.
4 - Si es un partido entre un equipo argentino y uno extranjero, siempre quiere que gane el equipo argentino, salvo Boca.
5 - Si juega la Selección, soy de la Selección.

Esto me llevó a descubrir que hinché por Huracán en la última fecha por su buen fútbol y también porque lo consideraba el más débil de los dos. La rareza del clima y el afano que hubo en el partido, me hicieron caer en lo de siempre: “El fútbol es un negocio, está todo arreglado”. Muy probablemente sea así, pero eso ya lo sé. Entonces de qué me sorprendo cada vez que se reedita la historieta.

El miércoles pasado, en la final de la Libertadores, fui hincha del más débil en los papeles y pantallas de su computadora, señora, del equipo que ganó. Y festejé los goles y fui feliz. La victoria de Estudiantes volvió a poner las cosas en equilibrio en el cosmos de las sensaciones.

Hasta nuevo aviso.

7 comentarios:

  1. Veo que lo tenés bien categorizado. Es interesante investigar en la 2 porqué uno tiene sentimientos por tal o cual equipo.
    Qué orgullo ser de Estudiantes, cuánta personalidad...

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  2. "El fútbol es un sentimiento" es una frase hecha. Acá se desmenuza, se clasifica y se categoriza ese sentimiento. Subjetivo, como todo sentimiento y qué?

    Lo de Estudiantes es gigante, como vos dijiste. Pero lo de GELP lo vi en vivo, desde el borde de la silla, como suele decirse. Un párrafo aparte para Madelón, el hombre de la fe infinita.

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  3. EL punto 2: sentimiento con otro equipo puede ser que uno tuvo un abuelo hincha de ese club o cosas así, o amigos. Acá en Avellaneda los pocos hinchas de Racing que hay tienen muchos amigos de Independiente...

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  4. ¿Por qué no hinchás por Boca, gallinita?

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  5. muy buenos motivos:
    creo que en el PUNTO 1 tira el débil y, a veces como en el caso de Huracán, el que juega más como a uno le gusta. También puede tener que ver con algún jugador que haya jugado en nuestro cuadro o nos caiga bien.
    En el punto 2 supongo que influyen familia, amigos, compañeros, el color de la camiseta, jugadores o técnicos, o alguna amistad/enemistad histórica (como solía ser Independiente-Newells).

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  6. Motivos muy sanos.
    Pero me parece que falta un punto (el seis...) : la realidad, el juego.
    Me explico.
    Tu puedes ser neutral al principio, sin opinion como dicen las periodistas. Y despues, pokito a poco cambiar o mas justo hacerte otra vista.
    Los motivos son diversos : justicia o injusticia, las colores de la camiseta del portero (ex: Mexico) , una jugada increible o espectacular (ex:Nigeria), las hinchas (contra ex:atletico madrid), el peinado del technico (ex:river o ),...
    Lo sé, son motivos infantilissimos.

    Lolo

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  7. Se restableció el orden cósmico, coincido. Que venía muy torcido y en baja. Aguante estudiá.

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