lunes, 6 de abril de 2009

1-6

Para mí fue el cuerpo. Si no funciona el cuerpo nada funciona.

El mediocampo no entraba ni en un plano general. No estaban.

Los amigos de Evo llegaban a nuestra área con todo el tiempo del mundo.
La defensa opuso una débil resistencia.
Carrizo aguantó todo lo que pudo.

Para ellos jugaba un brasilero. Para colmo nos hizo un gol.

Adelante un par de piques; después fundirse y boquear.

Hace un año, en este mismo escenario, Diego gritaba (mientras se golpeaba el corazón con el puño) “Acá sí se puede”.

Tenía razón. Pero esta vez no se pudo. La próxima volveremos a poder.


por Federico Merea

2 comentarios:

  1. Sintético y esperanzador. Así sea.

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  2. Otro que gritaba "se puede" era Angeloz. "En la Argentina de hoy se puede, se puede" cerraba su arenga en el 89.
    Y sí, sin el cuerpo no somos nada.

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