martes, 19 de agosto de 2008

River 2 - Central 0: saltar el cerco

por Hilario González

Empezó el apertura, al menos para mí, que sólo piso el Monumental cuando no llueve, cuando no hace mucho frío o cuando no hay amenazas de tiroteo.

El día estaba lindo, la hinchada tranquila, así que encaramos para la cancha. La preocupación inicial no es cómo va a formar el equipo del Cholo, sino llegar a ubicarse en la tribuna. Aquí van algunos consejos para que la tarde sea feliz.

Lo primero es estacionar el vehículo (sí, voy en auto, ¿y?) sin que los borrachos del tablón te mangueen: “colabore con 20 mangos, don”. Obviamente, la cantidad a abonar es inversamente proporcional a la distancia al estadio. Mi experiencia indica que el lugar señalado en la imagen es ideal: costo, $0 y por ahí está lindo para caminar.

Luego, la tarea es sortear los controles policiales. Se recomienda el recorrido en verde, entrando al área como Diego esquivando ingleses. Pensemos que si el cerco policial fuera eficiente, bastaría sólo un control. Dado que hay por lo menos cuatro controles antes de llegar al estadio, se infiere un reconocimiento tácito su ineficiencia. Y así es:

Cerco policial 1: demora el acceso al barrio River. Basta caminar una cuadra para el costado y entrás tranqui por la diagonal del medio. Ahí no hay nadie.

Cerco Policial 2: impide el cruce de hinchadas desviando a los de River para Monroe. Como venís desde adentro del barrio, vas en sentido contrario al control y pasás sin ser detenido.

Cerco Policial 3: controla que gente sin carnet o sin entrada se aproxime al estadio. A su vez, la montada suele arremeter para que el ingreso sea más fluido. Ahí hay que esperar un minuto, a cada rato el oficial se pone a discutir con otros que tienen que entrar por otro lado. Entonces, empujado por un caballo que se te tira encima, pasás a la fuerza, sin que nadie te controle.

Cerco Policial 4: este es importante, es el famoso cacheo. Estudiando el panorama, se puede encontrar una fila donde sólo hay mujeres policía. Pasás sin que nadie te toque.

Listo, ya está. Estamos adentro. Sentados cómodamente. De haberlo querido, hubiéramos podido entrar con un lanza misiles bajo las pilchas.

Empieza el partido. El Cholo gesticula, mueve sus piezas. River tira centros que pasan a 2,10 metros del piso y ya no está Abreu. Pero eso es otra historia.

3 comentarios:

  1. Yo hago ese mismo camino y está bueno, no te cansa.

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  2. "La preocupación inicial no es cómo va a formar el equipo del Cholo" que feooo que tu equipo sea el "del Cholo"

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  3. es una cancha poco segura
    y fría

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