domingo, 24 de agosto de 2008

Chamuyo y escarmiento

por Fernando Aíta

El Bichi Borghi llegó a Independiente diciendo que le gustaba el juego ofensivo. Que no le importaba perder por arriesgar. Que si hacía falta buscar el resultado dejaba dos en el fondo… Nos entusiasmamos, y de a ratos el equipo prometió lujo y goles.

El miércoles en La Plata, El Rojo se quedó afuera de la Sudamericana, entre otras cosas, porque salió con cinco defensores: Moreira, Gioda y Rodríguez, por los laterales y en el “medio” Mareque y Matheu (inventado de ocho, más perdido que chancho en la neblina), junto a Pusineri y Ledesma. En el entretiempo, 1-0 abajo, el Bichi metió a Gandín por Moreira, pero a los 26’, después de haber empatado Núñez de chilena, mandó a la cancha a Calello y sacó al goleador. Estudiantes se vino y lo ganó a los 42’ con gol de Salgueiro (que entró al final para eso). Los penales (incluído el que no nos cobraron) son otra historia.

Domingo. Clásico de Avellaneda. Me imagino que a la mañana, mientras se afeitaban las cabezas, Llop y Grisales o Ríos pensaban distinto. A la hora del partido, Independiente arranca con un planteo supuestamente más ofensivo; Racing lo atropella. Lugüercio se morfa dos goles de cabeza, solo abajo del arco: uno contra el travesaño, y uno de palomita al lado del palo. Independiente le patea una sola vez a Migliore: Mareque sube solo por la izquierda (todo el tiempo); esta vuelta Núñez lo ve y lo deja solo pisando el área. Chutazo, rebote al punto del penal, El Rolfi madruga y la empuja adentro. Injusticia divina.

Segundo tiempo. Racing vuelve a ser superior (un poco menos). El Bichi mete mano: ¿para liquidarlo? No, para aguantar. Entra Calello por Higuaín. Racing se sigue comiendo goles. Después el Toti Ríos (dio pena lo mal que anduvo) por Gandín (un holograma de sí mismo). Quedamos con cuatro en el fondo, cuatro en el medio, Montenegro de enganche y Núñez de punta (más solo que Bartleby el día del amigo). En algún momento, pateamos por segunda vez al arco. Pero faltando 12' para el final, viene el colmo: el técnico arriesga un cambio más y saca al único delantero para meter al Totono Grisales, y le pide al Rolfi que vaya un poco más arriba.

42’. Bochazo frontal de Mercado al área, en la medialuna un hombre blanquiceleste, Sánchez Sotelo, la peina y por el segundo palo entra solo Sosa que la agarra al pique y revienta el arco de Assman. Justicia terrena. Los hinchas de la Acade festejan el empate con lágrimas y agarradas de cabeza.

¿Sobrevivirá en su puesto El Chocho? Ojalá que Borghi se deje de mezquinar y empiece a ser consecuente con lo que boqueó al llegar.


5 comentarios:

  1. Daniel Malllevadolunes, agosto 25, 2008

    Estoy completamente de acuerdo con tu afirmación categórica de que el Bichi es un chamuyero hijo de remil puta. Yo me siento directamente estafado. Al Bichi Borghi Dios lo va a castigar por ser tan mezquino.

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  2. no vi el partido, por suerte. vi el de estudiantes y me dejo muy conforme como jugo el equipo. no puedo agregar mas nada, salvo que me parece muy temerario hablar de Justicia en el futbol, unicamente que se discuta un fallo mal cobrado por el referi. los partidos se ganan metiendo goles en el arco rival.

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  3. Tengo un comentario para este post, pero preferiría no hacerlo.

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  4. ¡Gracias al plantel de Racing por su ineptitud! Si era un equipo más digno, nos humillaba.

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  5. Te tenías que quedar tranquilo, amigo... Racing no sabe lo que es ganar...

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