lunes, 27 de junio de 2011

Tribuna riverplatense

Bajo este título invitamos a los hinchas a dar sus impresiones sobre LO QUE ESTÁ PASANDO.
Hoy opina Pablo Ingberg.

BiBa RiBer

(La primera vez duele más)

Vamos a perder una virginidad: la de no haber jugado nunca en la B. DeButemos con placer. Hagamos la experiencia. (Con forro, por favor.)

Grandes son los que tienen humildad y entereza para levantarse cuando caen.

Ser hincha del que gana es fácil. Y si es de uno que gana siempre (si se diera), es superficial. Quien no conoce las honduras del dolor no conoce la altura de la alegría.

Yo nací en 1960 y soy hincha de River desde los 3. Tuve que esperar hasta los 15 para verlo campeón. (Espero no esperar tanto para verlo campeón de la B.)

Que caigan los grandes democratiza el fútbol. Que baje un equipo de la Capital y suba uno de otro lado lo federaliza. Así se reparte la riqueza, así las alegrías y las penas. Estemos contentos de haber contribuido a eso con nuestra tristeza de hoy, contribuido a la alegría que reciben otros a cambio. La alegría legítima, no la de los miopes que escupen para arriba y tal vez pronto tengan que limpiarse su propia saliva de la cara.

Aguilar quebró el club. Grondona premió a Aguilar. Barras recibieron su mordida. Ése es el único pasado que merece revisión. Lo demás es anécdota, llorar sobre la leche derramada. Penales que no nos cobraron, algún gol mal anulado y otros fallos en contra: sí; pero eso no explica 3 años de campaña paupérrima, ni un cúmulo de errores propios en el último campeonato: porcentaje de efectividad en situaciones de gol pasmosamente bajo (grandes atacantes y mediocampistas que no aprendieron a embocarle al arco y errarle al arquero); pobreza de juego (habilidosos que no consiguen armar una jugada en equipo más que una vez cada tres partidos); cagazo (grandes defensores y mediocampistas a quienes la pelota les quema en los pies cuando la cosa se pone peliaguda); errores o desgracias pueriles de arqueros o defensores que regalan o se hacen goles o penales; y todo eso en parte por fallas de dirección. Total: sólo anécdotas para el olvido, como en las mejores familias. Son buenos muchachos que tuvieron que atravesar un mal período y todavía van a darnos alegrías. Passarella acaso se confió, no supo estar del todo a la altura, pero agarró una brasa ardiente y todavía puede mantenerla encendida para que el fuego resurja. JJ se mancó al final y habrá cometido errores, pero hizo la mejor campaña de River en los últimos 3 años. No me interesa particularmente que se quede, pero me molesta la injusticia exagerada y morbosa de último momento. Además, fue un jugador extraordinario de mi primer River campeón, igual que Passarella. Tienen parte de responsabilidad, pero no tanta, y ¿de qué sirve seguir desangrándonos por las boludeces del pasado? No se trata de crímenes de lesa humanidad. Hay que construir con lo que hay.

Muchachos riverplatenses: a bajar el penacho del orgullo, a bancarse el dolor con humildad y entereza. Es duro, como si se hubiera muerto un ser querido. Hagámosle el honor, entonces. Apoyemos para que resurja de las cenizas.

Nunca tuve camiseta, porque sería redundante: la llevo impregnada adentro. Pero si tuviera una, en estos días más que nunca la llevaría puesta a todas partes.

5 comentarios:

  1. SOY DE RIVER HASTA Q ME MUERA....

    Como dice nuestro canto inmortal en las tribunas, SOY DE RIVER HASTA Q ME MUERA, VAMOS RIVER PLAY... pero hoy el dolor es grande, nunca nos preparamos para esto, nunca creímos que esto podía pasar, nosotros somos hinchas, socios, pero a los dirigentes no se les podía escapar esta tortuga. Mi gran dolor es porq el negro Jota Jota y el gran Capitan TRAICIONARON NUESTRO ESTILO, dejamos de ser RIVER PLATE, siempre nos identificó un estilo de juego, una filosofía, nuestro famoso paladar negro, y justamente uno de los más exquisitos 8 de nuesta historia nos traicionó, no se puede sumar por sumar.
    Por supuesto q esto es simplemente la sumatoria de años de errores futbolísticos y económicos, pero no era tan dificil armar un equipo para sumar 10 puntos más. La soberbia no ha sido nunca una buena compañera, los hinchas de RIVER los somos porq siempre sentimos que somos los más grandes, pues bien el golpe por esa razón es mucho más fuerte, más doloroso. Debe ser este el momento de refundar RIVER, de q todos los socios, hinchas nos acerquemos, q participemos, es la hora de desterrar de una vez y para siempre la violencia en nuestra popular, siempre fuimos distintos al resto, eramos noticia por nuestro estilo de futbol y triunfos, no por la violencia de los seudos hinchas. Es hora de terminar con esta farsa, de denunciar a todos aquellos q han sido cómplices de la barra, sea quien sea.
    Se nos murió un ser querido, el más allegado, ustedes elijan cual, pero lo podemos resucitar, lo tenemos q resucitar.
    Tengo grabada a fuego en mi alma la banda roja, esa no se mancha, se agiganta cada vez q respiro y aunq se me piante un lagrimón, nada de lo q pase nos puede voltear, debemos demostrar que somos el más grande lejos, muy lejos.
    A trabajar por RIVER y volveremos rápidamente

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  2. muy buena, Pablo, tu serendidad en la situación y las cosas que rescatás desde el sentimiento. Debe ser difícil verlo ahora, pero supongo que cuando vuelvan la experiencia habrá sido positiva en muchos sentidos.
    Un abrazo!

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  3. Muy bueno Pablo. Coincido ampliamente y comparto el sentimiento. Hermosas palabras que ponen la vista en el futuro y no tanto en el pasado.

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  4. "Soy de River hasta que me muera" pertenece a un amigo mío muy querido. Leí esa nota sin saber que era de él: curiosidades de la vida. Se ve que ser de River es así.

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